viernes, 11 de mayo de 2012

REMONTANDO LA VIDA



11 comentarios:

trimbolera dijo...

Esta si que es una yaya que inspira cariño y ella estará contenta de verse en la foto.
Besicos.

Laura.M dijo...

Es Candelario?? se parece mucho.Una yaya como dice Angeles. con mayúsculas.
Buen fin de semana.
Un beso.

Javier Diéguez López dijo...

La vida siempre nos pone cuestas arriba. Unas veces más otras veces menos. En estas buenas fotos tuyas, se aprecia como con los años cada vez nos cuesta más esquivar estos obstáculos. Un saludo.

Luis dijo...

Miranda del Castañar, no andas perdida.

Laura dijo...

Utilizar lo que nos rodea, lo cotidiano para crear algo, hace que inconscientemente lo miremos con un interés especial y tu sabes captar esos momentos de forma magistral

Rafa Santander dijo...

Emotiva entrada Luis, yo que me paseo mucho por los pueblos de mi provincia se ma dan muchas ocasiones de ver a esta gente mayor pasear por su pueblo subiendo y bajando como pueden por sus empinadas cuestas y piensas en las vivencias de todos esos años y cuantas veces no lo habran echo y siguen haciendolo.
Ayer precisamente en el pueblo de mi mujer un hombre cumplio 104 años y sigue como un mozuelo paseando por las calles de su pueblo, impresionante, un saludo Luis.
Te Espero en Un Mundo por Descubrir

Remei dijo...

Me han hecho pensar mucho estas dos fotos amigo...
Que cosas tiene la fotografía...una imagen te lleva a replantearte muchas cosas, en segundos...y es que "esto", la vida, pasa rápido...
Besos cielo.

Sensaciones en Imagenes dijo...

Bien vista esta toma amigo Luis, en alguna ocasión he visto una escena así y me ha sorprendido como personas mayores se desenvuelven por esas calles empinadas de algunos pueblos, imagino que será la rutina de venir haciéndolo toda la vida.
Abrazos.

El tejón dijo...

Me transmiten una emoción muy grande estas fotos,Luis.
Saludos.

Marisa dijo...

Captaste magistralmente la vida en estos pueblos, pausada y lenta... Como el caminar de esta abuela

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Luis.
Una abuela rural, auténtica de pueblo, así tal cual, sin tintes, ni avalorios.
Muy buena fotografía.
Besos, Montserrat